Ha habido crisis peores que esta. Eso es lo que oigo continuamente a mi
alrededor, pero no me consuela, a mi me importa un comino las crisis del 92, del
94 o el crack del 29. La que estoy padeciendo es esta.
Todos los españoles teníamos una mínima esperanza de que el señor presidente del
gobierno, le echara "huevos" de una vez y aportara soluciones en su comparecencia
en el congreso. Pero tras escuchar las palabras de unos grupos parlamentarios y
otros, te das cuenta de que los políticos son todos iguales. Mientras sus orzas
estén bien llenas pueden preocuparse de nimiedades como el uniforme de las
feminas de las fuerzas armadas. ¿Qué confianza tratan de darnos cuando el paro se
incrementa por encima de las previsiones? ¿Cuando el señor Pepiño Blanco tiene la
osadía de decir que en España se vive mejor que nunca? ¿Será por el ático que se
esta construyendo en Galicia o por la subida de sueldo del padre de nuestra
excelsa ministra de "igualdad"?
Me da bastante miedo pensar en que la situación está totalmente fuera de
control. Que se trata de una crisis a nivel mundial, es casi indiscutible, pero a
diferencia de los paises "importantes", a los que Rosa Diez quiere parecerse,
aquellos países en los que es prioridad para el Estado la economía de sus
ciudadanos, en el nuestro se da prioridad a gilipolleces tales como la ley del
aborto y de la eutanasia; que en mi humilde opinión son sólo cortinas de humo
para disimular la que se nos viene encima. Con todo esto, no reniego de la
política social, es necesaría e importante. Supongo que es cuestión de
prioridades, pero de qué nos sirve vivir en un país en el que se pueda abortar o
en el que podamos morir cuando nos plazca, si lo más importante que es la vida y
la vivienda digna del individuo están a punto de convertirse en una utopía.
Testimonios de personas que han pasado de tener un trabajo estable, un hogar y
una familia a estar totalmente desauciados, no son testimonios de ficción, los
tenemos más cerca de lo que a muchos les gustaría reconocer. No es dramatismo, es
la realidad pura y dura.
Espero que la clase política decida que va siendo hora de dejar de llenarse sus
bolsillos particulares para poner remedio a esta situación.



