LAS CÁMARAS OLVIDADAS
Hace 17 años

"Río de luna....viejo creador de sueños...a donde quiera que vayas yo sigo tu camino.. Los dos buscamos el mismo arcoiris, que nos aguarda al final de la curva. Mi fiel amigo, el río de luna y yo..."
Ayer tenía una cita ineludible con Alejandro Sanz. Como cada año desde hace casi 15, no podía faltar al concierto, aunque si es cierto que al principio, iba casi con escepticismo y sin ganas.
Se notaba que por las fans, al igual que por el propio cantante, el tiempo no había pasado en vano. Los gritos de “Alejandro tio bueno!!”, y demás coros, se sustituyeron por la tranquilidad y el disfrute de cada momento y de cada acorde.
Después de tantos años de sufrimiento de colas, de nervios y demás parafernalia que rodea a un concierto, fue la primera vez que pude sentir y entender lo que significa la música en sí misma.
El espectáculo comenzaba tras anunciar por megafonía, como si de una estación de tren se tratase, que “El tren de los momentos” haría su entrada en Granada en breves instantes. Los miles de vatios de luces parecían moverse sin control, y sin más alardes, todo comenzó.
La banda merece especial atención, ya que todos y cada uno de los que la formaban aportaban al concierto más que el propio cantante en sí mismo.